Vistas de página en total

martes, 23 de noviembre de 2010

No atentar contra la Educación Sexual

No atentar contra a la Educación Sexual

Profesor Doctor Ricardo Rizzi

Director de la Maestría en Salud Sexual y Reproductiva

FCM-UNC

Publicado en La Voz del Interior

Una reciente investigación en forma de encuesta ha puesto sobre el tapete de la opinión pública de Córdoba, la problemática de la Educación Sexual.

Nuestro país consiguió, no sin esfuerzo, que su poder legislativo creara la Ley Nº 26.150 - Programa Nacional de Educación Sexual Integral sancionada el 4 de octubre de 2006 y promulgada el 23 de octubre de 2006.

Su artículo 3º dice: “ Los objetivos del Programa Nacional de Educación Sexual Integral son: a) Incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas; b) Asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral; c) Promover actitudes responsables ante la sexualidad; d) Prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; e) Procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres.”

Se desprende de la sabiduría que encierra el artículo que los legisladores estuvieron influenciados por El Plan de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de El Cairo de 1994, que entre otros cambios a la realidad existente mencionaba que “La relación de igualdad entre hombres y mujeres en la esfera de las relaciones sexuales y la procreación, incluido el pleno respeto de la integridad física del cuerpo humano exige el respeto mutuo y la voluntad de asumir la responsabilidad personal de las consecuencias de la conducta sexual. La conducta sexual responsable, la sensibilidad y la equidad en las relaciones entre los sexos, particularmente cuando se inculca durante los años formativos, favorecen y promueven las relaciones de respeto y armonía entre el hombre y la mujer…..” La Conferencia de El Cairo, representó una victoria importante para los defensores de los derechos humanos y la salud reproductiva ya que marcó un cambio en los sistemas de salud y comprometió a todos los países a considerar la Salud Reproductiva en el marco de la atención primaria de la salud.

Entre sus objetivos y metas figuran: la educación, sobre todo de los niños, la igualdad entre los sexos; la reducción de la mortalidad neonatal, infantil y materna; y el acceso universal a servicios de salud reproductiva, en particular de planificación de la familia y de salud sexual. Pero básicamente el Cairo priorizó la salud y los derechos de la mujer, reconociéndole su derecho a la información, a la privacidad, a la elección, aspectos que hasta ese momento no eran ubicados del lado de ella.

Como se puede apreciar, ni en el documento de la reunión en Egipto, ni en el texto de la Ley, se hace mención a temas biológicos, mitos o considerandos más propios de la educación informal que a la verdadera educación sexual formal. Demasiada educación informal tienen nuestros niños y jóvenes con la grosería televisiva y los impropios consejos de amigos y compañeros, como para que todavía se utilicen en, seguramente bien intencionados estudios, elementos que hacen más a lo popular y chabacano que a lo que las ciencias sociales, en primer lugar y las biológicas en un segundo plano, debieran estar presente cuando hay una intencionalidad de participar en este hermoso desafío que es preparar a nuestros niños y jóvenes para una sexualidad plena y saludable.

Es bien conocido que este tipo de educación genera resistencias tanto de parte del estado conservador, algunos grupos religiosos, los docente que no han accedido a una preparación adecuada y familias, que consideran celosamente que son ellas quienes tienen la primacía en este tema.

Porque entonces no medir consecuencias y no valorar con sentido integrador, negociando inicialmente con cada uno de las partes, antes de emprender un camino, que de por sí es difícil pero que se convierte en intransitable cuando no se respetan las reglas básicas de la investigación cualitativa, no se distinguen diferencias etarias, no se advierte la composición socio cultural del entorno y no se tiene una absoluta convicción de que llegado el momento de la investigación, todos estos parámetros está consolidados.

Demasiadas contras existen para que la educación sexual, seria y responsable llegue a nuestros niños y jóvenes como para que los mismos que estamos convencidos de la necesidad de su implementación, atentemos contra ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario