Discurso pronunciado en el año 2009 en el homenaje al Protorector de la Universidad Nacional de Chile en la Casa de la Reforma de Córdoba
Profesor Doctor Jorge Las Heras
Nacido en Villa María, como Jorge Las Heras, conocido en Córdoba, mas precisamente en Barrio Clínicas en la década del 60, como el Banana Las Heras y actualmente Prorrector de la UN de Chile, reconocido como el Profesor Jorge Las Heras Bonetto, nuestro compañero de casi toda la vida, es un ejemplo de capacidad, voluntad, talento y compromiso, de la misma manera que representa el fruto de una gran universidad reformista, capaz de producir muchos notables como él, la UNC.
Jorge, médico por la UN de Córdoba, Doctor por la Universidad de la República de Montevideo y phd por la Universidad de Western Ontario Canadá, profesor titular de patología, miembro titular de la Academia de Medicina de Chile, investigador, sanitarista y político universitario, no solo se incorporó en su patria de adopción al olimpo de la medicina junto a Meneguello, Jorge Mardones o Carlos Gómez Roger, sino que también en una demostración de su capacidad de trabajo, sabiduría , compromiso social y político, coherente con su historia, también figura en los listados de autores chilenos, junto a Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Jorge Edward y la familia Parra. Es innegable que su paso por la UNC, por el barrio clínicas y por la conducción de Franja Morada, fueron creando un personaje singular, maestro en la Patología Médica, dos veces Decano de la Facultad de Medicina de la UN de Chile y Prorrector en la misma, y por último autor de libros comprometidos con la historia, uno referido al mayo francés y el otro, hoy presentado en nuestra casa, dedicado a la reforma del 18.
Como presidente de Franja Morada de Medicina, bastión de los estudiantes que adherían al radicalismo y al socialismo de la época, Jorge abrió el juego plural y muchos que no compartíamos esas ideas políticas, nos incorporamos a la franja, atraídos por su liderazgo y por el notable trabajo gremial que la agrupación brindaba a los estudiantes de medicina de entonces.
Junto a Nilo Neder, a Tati Gianello, a Panizza, White, los hermanos Pastrana, al alemán Waisman, a Rivero, Pepe Orozco, Bicho Actis, Pablo Rossi Montero, Guillermo Erimbaue, Carlos Aracena, Miquelarena, Cucho Sefino, Cuestas y el acompañamiento y asesoramiento de los ya médicos Raúl Audenino y Antonio Gettar, el local de Santa Rosa al 1000, era un lugar referencial de las luchas estudiantiles y de adhesión a la reforma del 18. La tertulia se completaba con los cafés en el bar Portofino de Batellino y las milanesas en el Cristal de los gallegos.
Jorge participó en su acción militante mas importante, a mi entender, en la lucha contra la dictadura de Onganía, en ocasión del asesinato de Santiago Pampillón, mostrando una faceta de coraje, cuando personalmente acompañado por unos pocos, empapeló casi toda la avenida Colón con la designación de Avenida Santiago Pampillón en lugar del clásico nombre de la arteria. Por todo ello y por mucho mas, los amigos de la Carlina y de este museo de la reforma, consideramos que es un motivo de orgullo que Jorge brille en los lugares de excelencia mencionados y es un motivo de alegría el tenerlo nuevamente con nosotros para compartir el pan y el vino, reiterarnos en la amistad y decirle en nombre de los muchos amigos que mantiene en esta Córdoba, que nos hace muy feliz su presencia y que esperamos se repita con frecuencia. Jorge te admiramos y valoramos, pero por sobre todas las cosas te queremos.
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