Presentación del libro del Doctor Oscar Carrizo
“El Bicentenario Vivido”
Por el Doctor Ricardo Rizzi
Salón Galileo. 21 de Diciembre de 2010.
“El Bicentenario Vivido”, en su tercera parte, 25 de mayo de 2010, ofrece al lector la finalización de una idea secuencial, que su autor Oscar Carrizo, quiso imprimirle, a éste, su homenaje a la Patria, a su demostración de amor por su suelo, a su admiración por los prohombres nacionales y a su asombro y compromiso con la gesta celebradora reciente.
Pero Carrizo no se detiene en una simple crónica exhaustiva, concisa y leal de lo sucedido en esos tres arbitrarios ciclos de mañana, tarde y noche en que divide los tres acontecimientos históricos, sino que incursiona en una lúcida y objetiva narración del tiempo político que enmarca el evento.
Y aquí lo político, se convierte en tan importante como la fiesta misma. Mas aún, hubiera sido imposible semejante fiesta sin ese marco político. Carrizo, con notable objetividad, casi periodística mas que literaria, ofrece no solamente a los actuales lectores, imbuidos de pasionismo y contemporaneidad, sino a los lectores del futuro, una acabada síntesis del momento histórico que vivía la Argentina en ocasión del bicentenario.
Las próximas generaciones, quienes serán los principales beneficiarios del trabajo de Carrizo, además de saber de las presencias de tantos artistas que fueron los ídolos de sus padres y hasta de sus abuelos, entenderán en este capítulo del libro, que hubo una bisagra en la historia del país.
Advertirán que el país justo, libre, soberano y ligado íntimamente a sus hermanos latinoamericanos, no se constituyó por casualidad, sino porque existieron políticas, actitudes y cambios de paradigmas, que marcaron para siempre una agenda desconocida hasta los primeros años del siglo21. Esa agenda inédita para la historia del país, con un remoto antecedente de la década del 40 y parte del 50 del siglo anterior, significó concretar, entre otras, la recreación de la autoestima nacional. Vale como ejemplo distinguido, el enfrentamiento exitoso con el jefe del imperio, el Presidente de los EE.UU, el entonces poderoso señor de la guerra George W. Busch y derrotarlo en la memorable gesta de Mar del Plata. La mencionada agenda establecida a partir del año 2003, se completó con acciones que establecieron a los derechos humanos como política de estado, con eliminación de indultos y leyes que beneficiaban a criminales y dictadores, promoviendo los juicios que sus víctimas no tuvieron y jerarquizando la figura presidencial como Jefe de la Fuerzas Armadas. También la agenda incluyó la voluntad y el coraje de enfrentar a los poderosos grupos mediáticos y económicos, que al decir del mas honesto de los presidentes argentinos, Don Arturo Illia, integraban las 10 manzanas que rodeaban a la casa rosada y manejaban los destinos del país
Dos períodos presidenciales, con hechos positivos como negativos. Leyes de medios, nacionalización de empresas, asignación universal por hijos, matrimonio igualitario, la dura pelea con los productores rurales, con su serie de errores gubernamentales y la secuela de una elección perdida a mitad de mandato, son cabalmente reflejados en el libro.
Rescata el autor la firmeza de las convicciones que le permitieron al grupo gobernante, no entregarse ante la derrota parlamentaria, sino que a partir de allí advertir sus errores y seguir convencidos de que sus ideas debían continuar marcando el rumbo del país.
De éxitos y fracasos, de tropiezos y saltos hacia adelante, fueron construyendo una visión en gran parte de la población, fundamentalmente en la juventud, de que había convicciones, fortaleza y decisión de poner al país, lejos de las asechanzas de organismos internacionales que juegan para el gran capital, de relaciones carnales con quienes no nos quieren y si de integrar a la nación a la patria grande de San Martín y Bolívar.
Sigue señalando el autor que, encuadrado en ese ambiente de confianza y respeto, pudo el poder político, concretar una celebración que parecía imposible de lograr, ante la continua y pertinaz campaña de desaliento de la prensa hegemónica y del negativo aporte de la oposición, a la sazón, creída de superioridad por su mayoría en el parlamento.
Y remarca Carrizo que el pueblo salió a las calles, llenó plazas y paseos, vivió con fervor el 25 de mayo, recreó con nuevas formas la manera de cantar el himno nacional, se emocionó con el despliegue tecnológico y artístico y brindó un ejemplo de pueblo que se quiere como pueblo y que exhibe una argentinidad que maliciosamente grupos anti populares han negado sistemáticamente.
Todo esto lo refleja Oscar Carrizo, en su libro, con la agudeza y la confianza que le da su vasta experiencia de vida y política y su privilegiada calidad de testigo presencial de todos y cada uno de los acontecimientos festivos.
A nosotros, sus contemporáneos, nos gusta, pero no me caben dudas que quienes mas valorarán la descripción de la fiesta y la realidad social y política del momento, serán los lectores de décadas venideras.
Felicitaciones Dr Oscar Carrizo, gracias por documentar casi inmediatamente, un hecho histórico, popular, masivo, integrador y de onda repercusión en el orgullo nacional y dejar para siempre impreso el recuerdo del fervor de un pueblo, que generosa y alegremente celebró el cumpleaños 200 de la Patria.
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